Pueblo Pablo Segobriga
MI PUEBLO

Mis queridos Paisanos, he abierto esta página en añoranza al pueblo en el que nací y que llevo muy dentro. Prueba de ello es, la cantidad de cosas que tengo escritas y que poco a poco os iré pasando, aunque sea en verso.

EL BAILE.
En el baile de Capelo,
existen separaciones,
en una bailan los ricos
y en otra bailan los pobres.
O sea que están “separaos”.
En una están los “PARÍOS”,
y en otra están los “CAGAOS”.

EL CONTROL
-¿Bailas conmigo Consuelo-?
-Bailo contigo Fernando,
mas controla tu “mochuelo”,
que está mi madre mirando.

La Cuesta del Horno, es una calle muy corta que baja desde el horno del tío Leandro (el culón) a la calle Real. Esta cuesta, a partir de las doce de la noche se convierte en letrina de los vecinos y por eso…

MALOS AIRES
-¡Que mal huele! ¿O es la “orilla”?
¡Malos aires da el entorno!.
-¡Creo, es Isidro, el de Horcilla,
Obrando en la Cuesta del Horno!

En la calle Real, o “Alante,” que es donde vivo, el tío Venancio, tiene un gran corral donde pacen a diario sus vacas y terneros. Este corral esta en la parte alta de la calle y quiero que leáis estos versos:

EN MI CALLE
Vean este riachuelo
bajando la calle Alante,
maloliente y espesuelo
que siempre sigue adelante
cubriendo cientos de hoyos.
Perforando el entresuelo,
llega y muere en los arroyos.
Señores suban y vean
a las vacas de Venancio,
que en su vivir mustio y rancio
¡¡solo mean, mean, mean!!

DE LUTO
La Modestilla, pregunta
a “Julián”, que está borracho:
-¿Qué le pasa a la Dominga?-
-¡Creo se le ha muerto el macho.-

LAS MULAS
-Pablo, hijo, ¿es que estas sordo,?
¡por favor, vete apartando!.
Vienen las mulas del Gordo,
sin cabezá y galopando.

EN LA ESCUELA
Aquel momento en la escuela,
Baltasar, fue la remonda
al preguntar don Constancio:
-“Balterra”, ¿Cómo es la tierra?
“Balterra dijo ¡-RENDONDA!

LOS ABUELOS
Una riña acalorada
en la tienda de Marino,
tienen los viejos montada.
Se les da un vaso de vino,
y aquí no ha pasado nada.

EN LOS TOROS
¿Quién es ese figurín,
que cita o llama a la vaca?,
-¡Es mi primo Damasin,
que está como una carraca!-

Cuentan que un vecino de Saelices, apodado cariñosamente Socarra, hizo una corte o cochinera, desde dentro y al no dejar  ninguna salida, quedó en su interior. Hubo que romper desde fuera para que saliese.
De ahí estos cuatro versos:

LA CORTE SE HUNDE
-La pared o el muro, al suelo no agarra.
La corte se hunde, ¡¿Me escuchas Marino?!
-Avisa a Macaca. O a Gerardo el vecino.
Que venga cualquiera, que no sea Socarra..

¿Que paisano perteneciente a mi época, no recuerda al gorrino (a veces gorrinos) de san Antón?. Cerdo donado por algún vecino siendo lechón, y que era criado por todos los habitantes. Este Guarro, andaba por las calles visitando sus casas para comer con toda confianza. El Gorrino de san Antón, era Dios. Se encontraba en todos los sitios del pueblo y a cualquier hora. Al final este cerdo se rifaba a través de unas papeletas que quiero recordar vendía el señor cura. El producto obtenido era para el culto, aunque algún vecino mal pensado decía que el culto era el cura, por que tenia tres carreras. Aquel que le tocaba, celebraba una fiesta nacional, el día que le daba fin sangriento.
Por todo lo expuesto, lo que viene a continuación es un merecido homenaje a…

EL GORRINO MAS QUERIDO
Noble errante, lugareño de ocasión
que coqueto balanceas tu tocino,
tus andares glorifican el jamón,
mezclando lo real con lo divino.
¡Te adoramos con ahínco gran vecino!
y el tenerte en nuestra mesa es galardón.
Eres hermoso y deseado don Cochino,
y guapo, guapo por ser de SAN ANTÓN.

Escenas muy cotidianas.

EN EL PARADOR
Mientras pasa un bruto a un carro “amarrao”,
en el parador, demanda un “parao”.
Paco el corredor habla de “ganao”,
con Futo, Canuto y el tío Arrematao.
Muy cerca charlando Chiva y la Culona,
Mito, merendando con pan de “tahona”,
nosotros jugando el trompo a la cocona
y a Trinca pelando Ricardo Melona.
El Arrete mirando el juego del tango
del Raque, Chavete y un pariente de Chango.
Llegó el del Calvete, metiendo la pata,
¡Y en un periquete armó ZARAGATA.!

EN LA FUENTE
Mula bebiendo en escena.
Un beso sin un te quiero,
y un botijo que se llena
con agua del ratonero.

Creo que la mayoría de las personas que se suicidan lo hacen por que se sienten incapaces de afrontar un problema con posivilidad de solución. Creen que el quitarse la vida los aleja definitivamente del problema (y es así). Lo que quizá no piensan es que queda como herencia a los familiares. ¿Hay que ser valiente para llegar al suicidio? creo que es TODO LO CONTRARIO.
De todas formas, mi pésame y sentimiento es, para los familiares que sufren esta nefasta decisión. Mi dolor y respeto para ellos. Para los que se han marchado con esta despedida … ¡¡BUEN VIAJE!!

¿ESTÁ LA COMIDA?
-¡Siento escalofríos!-
-¿Madre, que ha “pasao”?
-Que pena hijos míos,
“Fulano”, se ha “ahorcao”…
a poco con vida…
-Madre, ¿está la comida?

DE AGUA LLENO
“¡Hecha el freno Magdaleno,
que viene de agua lleno!”
Caso omiso: te tiraste,
como un lego buceaste,
te asustaste y te saliste,
poco después te oreaste.
Tras un matorral measte
y otra vez te zambulliste.
Salir de nuevo intentaste,
pero amigo, no pudiste,
toda el agua te bebiste,
quiero decir que te ahogaste
sin dejar la nota amiga
ni un epitafio que diga:
Aquí se ahogó un jilipollas,
por que se le fue la “olla`s.”

Poema para mi vecina Pili, que se puede empezar a leer por uno de los cuatro versos, y continuar por cualquiera de ellos.

PRESUMIENDO
Presumiendo y delgadita,
como fresca flor de Mayo,
va “la” Pili, tan bonita,
con su cola de caballo.

SOCORRO      “D. Jesús”

¡¡¡Socorro!!!: gritaba un hombre

con acento de dolor,

a eso de las doce y media

como pidiendo favor.

Acudió la policía,

Corriendo a más no poder

y les dijo este buen hombre:

¡si yo no pido socorro,

es, que llamo a mi mujer!

 LA CARRETA de Jaro, Chicha.
De su padre heredó
una carreta Fernando,
no para vivir de ella,
sino para ir tirando.

Al paisano que me lo contó en prosa, se lo devuelvo en verso.

EL SENDERO
Vagaba Benita,
por aquel sendero
que llega a la ermita
y que viene del pueblo.
La luna dormía,
y solo un lucero,
bañaba en la noche
el angosto sendero.
Se ofreció a la joven
como compañero,
y ambos pasearon
por aquel sendero,
que llega a la ermita,
y que viene del pueblo.
Luego, con patrañas
y un falso te quiero,
le arrimó castañas
en un zopetero.

En la terraza del bar el 3. Negocio ruinoso que fue inauguración y cierre en la plaza del parador.

LA ARAÑA Y MARIANO
¡No me creo lo que veo.!
¡Mi vista amaña o me engaña.!
¿No es Mariano el de Jeta,
comiéndose una araña.?

FIESTAS DEL STMO. CRISTO DEL AMPARO EN SAELICES- 2004
En el libro de festejos y desde la página 21 a la 23, intentaron publicar con más intención que acierto, los apodos o motes de mis queridos paisanos y que relaciono:
PORRINAS, GANGA, CONEJO, TOMATE, PANDURO, SARTEN, CUCHARAS, ARROZ, TATARITA, MORO, VELETA, PUÑOS, PAVERO, BARAJEÑO, CABEZON, MATAPOBRES, VALEROSA, VAQUERO, PILIN, NEGRO, FUTO, SACRISTAN, CHIQUILLO, OCENAS, HORTELANO, NEGRIS, CHIVAS, CHATO PINELA, CHATO CONVERSA, BUBITO, PECHE, PEQUE, TRANERO, GALLO, BECAS, CHANGO, NITA, TAJÁ, ADON, MAROTO, CULON, RUTA, TRINCA, PERNALES, PEALES, CUERVO, MINUTO, CANIJO, GATO, GARBANZARO, PATACHULA, DENTON ARRETE, BATANERO, PERROLLO, PICHILAQUE, RADA, SORTIJA, ORCILLA, GOBANILLAS, POLLO, RIÑONES, NEVAO, COLETO TALAO, CALDERON, RASO, CAMINERO, OREJONES, PERNILES, SIETESOLES, PELUZON, MORALES, MALPODA, BLINQUETA, TEJERO,GANDON, APRIETANUDOS, MINCHO, MATALARRATA, PITI, MACHORRA, NEVERO, OJOS DE GATO, TOCINA, CHULA, CABREJAS, DUENDE, MATAMULAS ESCABECHE, PELOFINO, CURRO, TACO, CATAFALCO, CALVETE, CHOCOLATE, GRASAS, RATON, TABIQUE, CABEZARREPOLLO, PATOLAS, MARRA, TIO HITO, ZORRILLA, MOSQUITO, MOQUILLA, RONCERO, MOCHUELA, CHUPITOS, MATUTINA, RICHAR, PETAQUILLA, CORTINAS CEBOLLERO, ACERO, ABARRE, BIRUTA, HOJARASCA, CABEZAMARTILLO, PERTENERA, MALAMPO, ARREMATAO, POLILLA, BERZA, PEDORRA, CUNDA, TARANCONERO, PANIAGUA, CHORRADA, SALMERON, MIRACIELOS, BOTONES, LAGARTO, AS DE OROS, CHANGO, QUINTIN, CARRASCA, CANTINFLAS, MOÑIGO, CHUSCO, CARRAPLIN, BAILON, AZUCARILLO, TACHUELA, TORTAS, MATARISCO, JOTAS, ESQUILADOR, CORDERILLO, CABILA, CAPELO, TERNERA, PARDIÑAS, TROSQUI, PUERTAS, COLORAO, CHIQUILLO, CANTARERO , PELLICA, REPI, PESCADILLA, CATALAN, PANCHO, CAMPIÑERA, CANALES, AQUILETE ,SANDIA, BARRENA, CHORIZA, LEALES, CASCARILLA, TOMILLOSERA, TEMPORAL, BELLO, RONDACHE, BUCHE, CHUMASCAS, FALDELLINES, ZARRAPAS, QUEMA, FALDONES, GARRAPATA, QUINDONA, EL RUBIO, RAMOTE, CAÑAMON, COMINO, GAFUTO, POTAJO, MADEJITAS, PUTILLA, CUBILLOS, ZANQUILLAS, MARAFULLO, TACON, SIETESOLES, CALVARRASA, VIRLATAS, CONFITERO, PANSEGURO, CHIRRIANA, NIANA, TOLEDANO, MONTALBEÑO, MATARRISCA, ZAPATERO, CHOZAS, TEMPRANILLO, MACACA, TAMARILLA, GORDO, FARDELES, GUAPA, CHATA, OLEGARIO, POETA, PALOMO, MOTORISTA, GURIPA, CANARIO, MUERRO, CAPITAN, QUIJOTE, GALGUETE, CHUMILLAS, PAPUSA, CALONGE, GIGANTA, HABANERO, ABAJISCO, LENTEJAS, SERRANILLO, PARRILLANO, GRANIZO, GARRO, ORUJO, OJAZOS, PUGA, CHICUELO, TABANO, COTORRO, QUEVEDO, CUALQUIERA, INDIO, GAVILLA, COJETE, FURREDA Y GAVIRA.
Hubiese sido cordura buscar asesoramiento en los mayores del lugar, con el fin de dejar la lista bastante más completa. Esta lista se ha confeccionado con muy poco criterio y de una forma muy deslavazada. Quedaría bastante mejor en un orden alfabético. Hay dos apellidos considerados como apodos. Y en algunos de estos se han bailado vocales. Este tipo de publicaciones deben realizarse con mucho cuidado y cierto rigor, ya que van a ser leídas con gran interés. Pero como no hay mal que por bien no venga, gracias a estos fallos tengo la oportunidad de intentar sanearlos en una de las formas que más me gusta: Rimando; así es que…

…Os digo en muy buenos modos
para que no existan quejas,
que Cantarero y Cabrejas,
son apellidos, no apodos…
…y es POTAJE, no Potajo.
Y AGUILETE, no Aquilete,
que aunque terminando en ete,
iguales no son, ¡Carajo!
Zarrapas también reparo:
Es ZURRAPAS… GARBANCERO.
Como también es TRENERO.
No Tranero y Garbanzaro.
Tampoco en apodo hay Cunda,
¿O quisisteis poner CHUNDA.?
No están todos los que son,
ni son todos los que están.
Por eso, ATENCIÓN que van
los que encontré con tesón.
Mas quiero pedir perdón
por que muchos faltarán:
Comencemos con Garrazas y Caín.
Flores. Ilusiones. Tío Laderas.
Gilas. Marqueses. Risqueras.
Manitas. Cagaescuelas . Celemín.
Mocosverdes. Pantalones. Tio Chimín.
Angelote. Antihuete. Risillas.
Pinchacristos. Cascarrias “Sabillas”.
Zapatones. Vetas… Monín.
Soplos. Motores. Ñáñaras. Pavín.
La Pitus. Remolacha . Comillas.
Flecha. Un hijo de la Fé: Azaña.
Seis dedos , Tasán. Pirul. Nenín.
Cucharas, Víbora. Chilín.
Represas. Farrucas. Maña.
Jarochicha. Asadura. Jeta .
Tripilla. Ralea. Botas. Zurriaga.
Manca. Manquilla. Pacocaga.
Millonarias. Gamota. Sardineta.
Sarten, Puñales. Cutis. Pepión.
Comeuva . Carena. Yuya. Tete.
Churchi. Pichi. Ruli. El Sordete.
Bala, Rebusca. Parra, Perdigón.
Comber, Giganta. Morete.
Carraca. El Carota. El Grandón.
Facha. Jaula. Labra y la Abuela.
Raque. Palote. Rínchi. Pilón.
Bamboche. Ico. El Jaro. la Legión.
Bulele. Calumarde y la Ferrela.
Malpeiná. Juanito Estrella. Gahona.
Cantaor. Matacandiles. Gorila.
Chirri. Pitorri. Pocholo. Botila.
Floro. Modorro. Sérbulo. Melona.
Flautilla. Calé. Panarra. Sardina.
Ceriñola. Nene. Nena. Canana.
Chana. Regente. Vertana.
Ráspu. Cebolla. Chano. Minina.
Cantimplas. Justo la Rana. El Cuadrao,
El Manco, Chisquero, Medrano.
Cienfuegos, Cestera, Rano,
Coto, Piloto. Pirracas, el Chalao.
Bicoco. Manzanta ” Alvarito”.
Tinta. Pachicho. Pirulo. Cachano.
Remolacha, Pochín. Hortelano
Santotonto. Papús, Cantito,
Clavodorado. Bizco. Chelito.
Carrizo. Chevo. Chencho. Pacho. Jano.
Casto. Colmo. Cereña. Coreano.
Panimaruso. Zuro. Cacharro.
La del Pedal. Rasca. Cantarera.
Un hijo de Dionisio: Fiera.
Jilguero. Follaco. Chicharro.
Ardilla. Cabrera. Socarra.
Acabando con Boyullo y la Güarra.

… Y terminé “como el que no quiere la cosa,
para que otros continúen aunque sea en prosa.

Casi todos los apodos tienen un por qué…

TE HAN “CLAVAO”
“Zurrapas, …Pelao,…
Veleta,… Cotorro,…
Pero a ti, MODORRO,
es que te han “clavao”.

Los versos para este pequeño homenaje y la paella con los apodos, los hice en unas vacaciones del año 1.985. Debido a tantos años transcurridos es posible y perdonable que algún personaje haya quedado en el olvido.

HOMENAJE A LOS COJOS DE MI PUEBLO
Empecemos y sin prisa
con un cojo de primera,
sensacional calavera
de sarcástica sonrisa.
Timorato y camorrero
sin llegar a pendenciero.
El cojo de la Felisa
es de licencia tendero,
con las damas embustero,
lo mismo engaña a Eloísa,
que a la Juana, que a la Elisa,
que a la prima del cartero.
Despiadado carnicero
en la mesa cuando hay tajo,
lo mismo traga un zarajo,
que cabeza de cordero.
¡ Es un carnívoro fiero
este cojo del carajo!

A otro cojo se le nota
que al andar a un lado vira
y hacia la izquierda derrota:
Es el cojo de Gavira,
que socarrón es la tira,
y en su cojera pasota.
Rebuscador de bellota,
de la colleja y arzolla,
asaltador de la olla
y embustero cuando trota.
El simpático cojillo,
no desciende de calés,
aunque del pelo a los pies,
de la cabeza al tobillo,
un cojo más negro es,
que las pelotas de un grillo.

Tras operación macabra
sin visos de solución,
cojo por amputación
quedó Pedrito el de Labra.
Luego ejerció de barbero
y moderno peluquero
en los cortes de tazón ,
de melenilla o flequillo,
de parisién o cepillo,
cortes muy a la sazón.
Aunque para ser sincero
donde siempre dio la talla
no fue en los cortes a raya,
si no en pelados al cero.
Este cojo viciosillo,
al que tengo devoción,
siempre está en competición
con la María Martillo
y el gallo de la Pasión.
Una noche en Tarancón,
entre zorras y el dios Baco,
se montó un cirio o follón
que el cojo, encontró un ostión
que lo mandó a por tabaco,
menos mal a que Follaco,
lo cargó al hombro y corrió,
luego después acostó,
como quien acuesta a un saco.
A la mañana siguiente
después de haberla dormido,
desencajado y jodido,
con sudores en su frente,
se dio cuenta de repente
que la pierna había perdido.
La pierna fue pregonada
y por Cabrera entregada.

Del tío Marra, la María,
moza honesta y cariñosa,
era bajita y melosa
como su padre decía,
con unos senos la tía
que a la más tetona diosa,
en volumen desafía.
Por su cojera María,
cuando andaba, demostraba,
que una delicia subía,
mientras la otra bajaba.
El singular movimiento
era huracán de erotismo,
de placer, de vampirismo,
lleno de goce y tormento,
para un sagaz caballero
de la tijera y babero.
Pedro el de Labra sufría
y al mismo tiempo gozaba,
pues su mente navegaba
en mamario remolino.
Pronto pensó y con buen tino
que casarse con María
era gozar noche y día
como si fuera un felino,
gatear por sus montañas,
sin valerse de artimañas,
ni ningún truco mezquino,
como en la fuente que un día
un beso de refilón…
pensando: ¡Esta es la mía!
Pedro le robó a María,
recibiendo un pescozón
que el cojo se fue al pilón.
Ambos cojos se casaron
y ambos fueron muy felices,
pero creo que fallaron,
puesto que no invitaron
a los cojos de Saelices.

Un cojo más bien liviano,
nuestro querido Noé,
que cojo y herrero fue
como el mítico Vulcano.
Para olvidar su cojera
a la mili se alistó
y la mili se encargó
de que siempre comprendiera
que aunque poco, cojo era.
¡Vaya si lo comprendió!.
Lo pusieron desfilando
en un surtido escuadrón,
bien el paso iba marcando,
pero al poco fue cambiando,
hasta que perdió el timón.
Una danza en diagonal
ejercía el mosquetón,
que contagió al escuadrón
en un ritmo infernal.
Así la mili acabó
nuestro querido Feijoo.

En la calle Cantarranas,
también dos cojos había,
y no es que no tenga ganas
de hacer su radiografía,
es que aunque sí conocía,
su recuerdo es muy pueril,
más intentaré el perfil
del tío Cojete y la Escola,
una pareja que mola.
Ellos, hija y padre son.
El un senil remendón
de presupuesto barato,
lo mismo clava un tacón
que te joroba un zapato.
Recuerdo que a Ojos de Gato,
una horma del cincuenta
metió en botas del cuarenta.
El renquear dela Escola,
si es que mal no lo recuerdo,
lo producía el pié izquierdo,
a son de vieja gramola.
Tuvo suerte en el amor,
y no fue una carambola,
que consiguiera la cola
del hijo de Leonor.

Lerdo, triste, apocado,
de Saelices, otro cojo,
trabajador marginado
y que mira de reojo,
como perro apaleado.
A pesar de ser callado,
es un cojo que en remojo
o bien en vino empapado,
que habla como un papagayo,
no es otro que el Cojo Gallo.

Qué buena impresión causaron
dos hermanos forasteros
que en el pueblo aterrizaron.
Eran cojos zapateros,
cuenta chismes y chisteros .
Como el negocio iba al rojo,
dando favorables saldos,
colocaron a otro cojo,
oriundo de Tribaldos.
El cojo jefe tenía
y de hecho rotuló
un cartel que así decía:
LOS COJOS, ZAPATERÍA
AQUÍ LO ARREGLAMOS “TO “.
A éstos de piernas fuleras
yo, les llamaba “ Empatando “
porque andando iban formando
unas equis culebreras,
que parecían un sin fin
a las del tío Chimín.

Hay ausencia en mi memoria
de otro cojo zapatero,
es Benigno, el de Trenero,
que para mí, no hace historia.
Este cojo que bien goza
de un caminar tieso y basto,
casose con casta moza
hija de su padre Casto.

Tenemos otra cojilla
como la María de Marra,
es la hija de Socarra,
que circula en muletilla
donde enrosca su “patilla “
y a la que el sobaco amarra.
Es una hembra con garra,
un ejemplar de Castilla,
esta coja de Socarra.
i Que Dios te bendiga ¡”quilla”!

Hubo otro cojo notario,
de notorio entendimiento,
muy amigo del sargento,
del cura y el boticario.
¿Pero qué digo: Notario?
Me traiciona el pensamiento,
si era del Ayuntamiento,
seguro fue secretario.
Este hombre pequeñico
padre de Eladio y Goico,
aquí en Saelices vivió
y aquí en Saelices murió,
descanse en paz el mañico!

Otro me ofrece a la lista
Antonio el de la Gregoria,
refrescando mi memoria.
Este cojo, medio artista,
es Cano, acordeonista,
que a ritmo de lentos tangos,
en los oscuros salones,
guateques y reuniones,
calentaba los fandangos
y encendía las pasiones.

Para dar terminación
es preciso que despache
a la mujer de Rondache,
hija del tío Salmerón.
Su pierna rígida era
inútil para el retozo.
Era lanza de galera
o de carro tentemozo.

Perdón, También hubo un hombre
al que este homenaje anula,
y que no recuerdo el nombre,
sin ser cojo, aunque os asombre,
le llamaban: ¡Pata Chula!

Otro cojo queda, sí,
al que no puedo enjuiciar
porque se trata de mí.
Siempre cojo, cojo fui,
un cojo espectacular
del que mucho podría hablar
pero nada voy a decir,
pues no quiero presumir.
Tú me debes de enmarcar,
juzgarme te toca a ti,
porque se trata de mí.
Queda escrito y sin sonrojo
estos versos a una gente,
que Dios hizo diferente.
No me miréis de reojo,
pues bebo en la misma fuente
por que yo también soy cojo.
Vuestra crítica recojo,
confesando ardientemente
sin dobleces ni desdoro,
que por cojos ¡OS ADORO!.

LA PAELLA CON APODOS DEL PUEBLO
Quiero un arroz preparar
con motes del municipio,
quizás mal cuadre algún ripio,
mas no me debe importar
ya que no es fácil juntar
entre pocos habitantes,
cosas que sean contantes
para un arroz cocinar
y verso a verso rimar,
buscando las consonantes.

Puesto que es cosa importante
con la lumbre comencemos:
Aunque CHIQUERO tenemos
la llama es pobre e inconstante,
mejor salir adelante
con fuego que llama dé,
no la fragua de Noé,
sino el sargento CIENFUEGOS.
Mejor que nos sobren fuegos.

La sartén ¡Oh comadrona
de cocina o encimera!
madre de la paellera
a la que mira burlona,
poderosa faraona
de mil guisos con solera,
puedes izar tu bandera,
por que aunque cerda y cochina,
eres diosa en la cocina.
Mas diosa, cuanto mas guarra,
del estómago guitarra,
eres tú, sartén divina.
Por eso se te venera,
madre de la paellera.
Tras esta disertación
que pienso ha quedado bien,
démosle salutación:
¡Bienvenido a este renglón!
¡Bienvenido el tío SARTEN!

Aceite, en todas las casas,
mas de apodo carecemos,
siendo así, utilicemos
como aceite, Agustín GRASAS.
Jamás pondrán objeción
y lo harán con sumo gusto
don Mariano, la Asunción,
la Negra y su hermano Augusto.

El “aceite” está humeante
y del ajo no hay presencia,
la tía CEBOLLA en su ausencia,
que vivió en la calle Alante,
más si en ésta no hay talante
por ser viejo el vegetal,
hay CEBOLLAS de primera
en el barrio el Negredal,
que tiene la CEBOLLERA,
madre del gran Emiliano,
y Federico Escribano,
hermanos de tierna dama…
que no sé como se llama.

De mesas engalanadas
don Tomate es pionero
y ordenado caballero
en los pistos y ensaladas,
tomates hay patadas,
pero sabe el pueblo entero,
que el tomate verdadero
no es de Murcia, ni de Soria:
¡Sino el de la tía “VITORIA”!

Pimiento: No indispensable.
Apodo: No funcional,
dejémoslo hasta el final,
queda un camino viable
y CUALQUIERA echará un cable.

Lo que no encuentro fiable
es el pan, tampoco el agua,
más recuerdo a un PANIAGUA
que no sé si aquí era estable,
aunque poco nos importa,
porque bien dice el refrán:
que si nos faltase el pan,
podemos cambiar por TORTA,
pero si queréis lo busco:
para comer pan al uso,
hay pan en PANIMARUSO
o en la taberna del CHUSCO .

En la sal menos problema,
pues que al tío Salmerón
le borramos el merón,
queda la SAL, y a otro tema.

El pollo, gran mariscal,
juicioso en sus cocinados.
Los hay con pluma, pelados
de campo, granja, o corral.
En pollo el pueblo es un chollo
y si no pregunta al POLLO,
pollo, pollero total.
Si queremos viejo pollo,
repitamos el ensayo
que hizo Cabeza Repollo,
con aquel Cojo de Gallo:
Una paella “Arrogallo “
que casi los manda al hoyo.
Madre mía, vaya pollo
que he tenido que montar,
para así inmortalizar
al tío Cabeza Repollo!
¿ y la palabra “Arrogallo “
que el diccionario no estima,?
pero conseguí la rima,
para mi Cojo, el de Gallo,
que es un cojo triste y solo
que vive con la Paz, Polo.

Pollo podemos cambiar
por solemne conejito:
gran señor del paladar,
rey o monarca del bar,
de la tasca y chiringuito.
Ahora sepamos juiciosos,
que en Saelices los CONEJOS,
son apodos muy añejos,
con solera y muy famosos.
Vitoreemos gloriosos
a todos nuestros conejos.

Las hojas del laurel triste,
cambiemos por perejil,
porque si yo no estoy gil,
el tío PEREJIL existe
y si éste no existiera,
¡de la paellera fuera!
No quiero ningún despiste.

El sofrito, frito está.
La carne ya preparada,
hecha tajada a tajada,
por Adolfo el de TAJA,
al aceite echémosla,
hasta que quede dorada.

El arroz llega sin leyes.
¡Oh, granos alimenticios
de orfanatos y de hospicios,
de hacendados y de reyes !
Lo comen “vuesas” mercedes.
El tío Cayo, el tío Picio.
La Máxima, con Facundo,
Marino el manco, Dionisio.
Don Constancio y Segundo.
-¿Quién es segundo? Os lo digo:
¡Es don Segundo “Moñigo”!
Así que, venga veloz
a quien el mote le den,
hay que echarlo a la sartén
¡pase adelante el tío ARROZ!

Tenedores infernales,
que por suerte no tenemos.
CUCHARAS utilicemos,
que además de familiares
son más espectaculares.
Con cuchara comeremos.
¡Oh, cuchara, gran señora
de la sopa y la legumbre
que por razón y costumbre
en el hogar se te adora!
y repito: Gran señora,
que de madera o metal
siempre serás inmortal,
diosa que en Olimpo mora.
mas en Saelices ahora,
su existencia está en un brete:
CUCHARAS en buena hora
se mudaron a Alpedrete.

Servido en porrón o jarra,
nos falta el néctar divino,
me estoy refiriendo al vino,
que los sentidos amarra.
Puede servirlo un tal PARRA,
porque a la mente me vino
que un Parra en el pueblo ha habido,
más no sé, si era apellido…
pero ante un enigma tal
y faltando entendimiento,
hagamos pues con el vino
igual que con el pimiento:
dejarlo para el final.

Si queremos fruta fría,
adornando nuestra mesa,
no existe duda o sorpresa,
pues tenemos a SANDIA,
que aún faltándole elocuencia
a las tierras de Valencia,
emigraron un buen día,
dejando puestas sus miras,
que en períodos regulares
volver con los familiares
más cercanos: Los Gaviras.

Y ahora, al final del evento
todo lo que queda fuera
perejil, vino, pimiento
y algo más que venga a cuento
lo puede servir CUALQUIERA.

La Paella he culminado
con motes del municipio.
Lo que comencé al principio.
por fin queda terminado.
Si a mis ‘paisas ” ha gustado
el tiempo no lo he perdido,
porque mi intención ha sido,
de una manera jocosa ,
divertida y generosa
a mi pueblo recordar,
y a ti paisano animar
de la forma mas graciosa.

 

PREGONERO DE SAELICES
PREGÓN PARA LAS FIESTAS PATRONALES DE SAELICES (CUENCA) AÑO 2013
EN HONOR A NUESTRO PATRÓN EL SANTÍSIMO CRISTO DEL AMPARO

Soy feliz, muy feliz mis queridos queridísimos paisanos y todos los aquí presentes. Muy feliz por haber nacido en Saelices y a muy pocos kilómetros de una de las ciudades romanas más importantes y que nos pertenece, ciudad que me ha prestado su nombre para mí deambular mágico: ¡SEGÓBRIGA! ¡UN LUJO!
Gracias señora alcaldesa y toda la corporación municipal. Sí, mis gracias más sinceras por esta gran distinción.
Monumental fue la sorpresa cuando recibí una llamada de doña Esperanza, ofreciéndome este gran honor. En principio pensé que era una broma, pero poco a poco fui asimilando la importancia de este nombramiento; ¿que no lo merezco? Tampoco merezco la polio y la tengo. Pues bien, pienso que no hay motivos suficientes para esta distinción pero ya que me la ofrecen la aprovecharé con todo el cariño y amor a mi pueblo.
Soy Pablo Morales García. Un fiel producto de la posguerra y nací en Saelices, provincia de Cuenca y partido de Tarancón, un 15 de enero de 1942. Dios mío, metido ya en la fase del QUE BIEN TE VEO… y me explico: todo ser humano tiene tres fases. La primera juventud, segunda madurez y tercera QUE BIÉN TE VEO. Seguimos: a los tres meses de nacer adquirí la maldita enfermedad de moda y que hizo verdaderos estragos: la polio, poliomielitis. Cuatro operaciones en un periodo de siete años en el hospital de san Rafael (Madrid), hasta que consiguieron hacerme andar: mal, pero aquí estoy. Naci en el seno de una familia muy humilde. Vivíamos en la calle Real, número 19, que luego sería 21. Y no sé por qué razón también le llamábamos calle Alante. Ahora está asfaltada pero en mi época era tierra y casi siempre barro y a veces un barro muy especial gracias a las vacas de Venancio.
Recuerdo algunos vecinos, por mi izquierda: la tía Casimira, y Pelofino su marido, a continuación el barrio Cantarranas, enfrente un callejón en el que vivía entre otros la Leonor y Nenín, como me acuerdo de Nenin. Por la derecha: la tía Maria, la abuela Narcisa, los Jotas, la tía Juana, enfrente los Orcillas, la Dominga, un callejón con los pollos, la Modestilla…escuchad esto por que me parece que lo estoy viviendo:

DE LUTO
La Modestilla pregunta
a “Julián”, que está borracho:
-¿Por qué llora la Dominga?
-Pues, que se le ha muerto el macho.

Los versos que os voy a ir recitando (reconociendo de antemano que nunca van a hacer literatura) son un fiel reflejo de lo que viví en un momento muy específico. Puede cambiar o callar el nombre de alguna persona con el fin de evitar suspicacias.
Desde la década de los cincuenta éramos en casa nueve personas: Lorenza, mi madre. Marino, mi padre, mutilado de guerra con amputación del brazo izquierdo. Los hijos, Francisco, Pablo -que soy yo-, Jesús y Luis. El abuelo Eusebio, por parte de mi madre y la abuela Obdulia, por parte de mi padre. Obdulia murió a los 99 años, (longeva total) de ahí el refrán que ha quedado en el pueblo: tienes más años que la abuela Obdulia. Nos queda el último miembro de la casa que era la “moza”, ahora asistenta, chica que ayudaba en las labores caseras. Los únicos ingresos para tapar aquellas nueve bocas provenía de una tienda: CARREFUR. ¡No!, era muy pequeña y no tenia ni rótulo ni nombre, se la conocía como la tienda de Marino el manco, o de la Lorencilla. Los horarios…no existían, y se vendía de todo: desde cuarto kilo de higos, hasta dos reales de polvos para lavar la ropa. (Sanidad no existía) Los clientes eran jornaleros eventuales que compraban fiado para pagarlo cuando cobrasen, que era tarde y mal.
¡Mis abuelos! Como los recuerdo, si hacía buen tiempo, mi madre los sentaba en una silla a cada lado de la puerta, como vigilantes del negocio. Siempre siempre, estaban discutiendo, ¡qué peleas, Dios mío!
Escuchad este recordatorio:

LOS ABUELOS
Una riña acalorada
en la tienda de Marino,
tienen los viejos montada.
Se les da un vaso de vino
y aquí no ha pasado nada.

Mi madre, trabajadora incansable, para ella no existían domingos ni festivos, hacía horas extras comprando por las casas huevos de gallina para revenderlos a los valencianos.
En la tienda colaboraban mi hermano Francisco y mi padre (este menos).
Los domingos, a Jesús y a mí, nos montaba mi madre un tenderete en la plaza de el parador, donde vendíamos fruta y algunas cosas de la tienda.
Tengo que mencionar con todo mi agradecimiento a dos personas que influyeron en mi vida: mis maestros de escuela, don Marcelino, que usaba una vara emporrada en la punta (solo como amenaza) y don Constancio, gran persona, gran profesional, con un humor muy especial y con muchísimos ejemplos a seguir. En su mano siempre bailaba una correílla amenazante. A pesar de la correílla… ¡Gracias, don Constancio! Y también, cuantas anécdotas. Hay una que la viví y la escribí casi en el momento,

Baltasar mi amigo:

EN LA ESCUELA (Baltasar el del Nevao)
Aquel momento en la escuela,
Baltasar fue la remonda
al preguntar don Constancio:
-“Balterra”, ¿Cómo es la tierra?“
Balterra dijo ¡-RENDONDA!

También quiero tener un recordatorio especial a otra gran persona de la que más aprendí en todos los aspectos, persona cultísima y altruista, que ayudaba constantemente, junto con el médico, don Ambrosio, a todos los paisanos. El no era de Saelices. Estoy hablando de don Jesús Hernaiz Andreu, oriundo de Villares del Saz, farmacéutico, casado con Marta, hija de don Casimiro Corrales, alcalde de Saelices, por aquel entonces casi vitalicio. En marzo de 1958 entré como mancebo en la farmacia de don Jesús, hasta el año 1964. Estos seis años de auxiliar en la farmacia fueron pletóricos, tanto en lo social como en lo laboral y por que no decirlo también en lo afectivo. ¡Gracias don Jesús, gracias MAESTRO!. En este mismo año (1964), marchamos para Madrid, gracias a Antonio Martínez Falero, para trabajar en una de sus gasolineras; mi madre, y mis dos hermanos, Jesús, el tercero, ya estaba en la capital, de camarero. Mi padre y los abuelos, habian fallecido.

Jamás en la vida olvidaré aquellas largas veladas en las noches de verano, cuando los vecinos nos reuníamos para tomar el fresco, contando chistes y poniendo verde al primero que se marchaba. (por eso duraban tanto esas veladas)
Y aquella calle cortita, empinada y estrecha que nacía o terminaba enfrente de mi puerta, llamada Cuesta del Horno. Cuesta del Horno, porque al final se encontraba el horno del tío Leandro el “Culón” padre de ni querido amigo que en paz descanse Fernando (el Rano) con todo cariño. Esta calle por la noche era el retrete de los vecinos. Y escribí otra realidad:
¡Malos aires trae el entorno!
¡Qué mal huele! ¿O es la orilla?
¡Qué va, es Isidro el de Orcilla,
obrando en la Cuesta del Horno!
Seguimos la calle Alante hasta el parador. Bendita y sagrada plaza, cuantas historias y cuantas escenas. Una de ellas:

EN EL PARADOR
Mientras pasa un burro a un carro “amarrao”,
en el parador, demanda un “parao”.
Paco el corredor habla de “ganao”,
con Futo, Canuto y el tío Arrematao.
Muy cerca charlando Chiva y la Culona,
Mito, merendando con pan de “tahona”,
nosotros jugando el trompo a la cocona
y a Trinca pelando Ricardo Melona.
El Arrete mirando el juego del tango
del Raque, Chavete y un pariente de Chango.
Llegó el del Calvete, metiendo la pata,
Y en un periquete armó “ZARAGATA.”

Cerca del parador tenemos una hermosa fuente donde tres caños surten de agua o surtían constantemente a dos pilones para el servicio de las caballerías. Uno de los caños quedó maldito para la eternidad por escupir un ratón tiempo “ha”. Jamás de ese chorro se llenó un cubo o un botijo. Bueno un botijo si, por que ocurrió esto:

EN LA FUENTE
Mula bebiendo en escena.
Un beso sin un te quiero,
y un botijo que se llena
con agua del ratonero.

Quiero recordaros más fuentes de agua, totalmente potable (según nosotros), para orgullo de este mi pueblo: La Fuente de la Mar, que surtía de agua hace más de 2000 años a la ciudad de Segóbriga, y además lavadero general. La fuente del parador que ya hemos nombrado. La fuente de los “Arenaos“, y el Pocete. ¿Os acordáis del Pocete.? Cuatro fuentes para ochocientos habitantes (más o menos.)
Volviendo a la fuente de la Mar, como lavadero: mi madre, cada quince días se hacia los kilómetros que separan la fuente de la casa, cargada con un balde y un cubo de ropa para lavar. Pero en honor a la verdad nosotros nos cambiábamos de calzoncillos todos dos días. Decía mi madre: Pablo, hoy te los cambias con tu padre. Francisco, tu con el abuelo y tu Jesús con Luis. (Peperre)
Tengo que citar obligatoriamente a un gran “personaje,” no sé si existirá. Siempre se le ha considerado uno de los sujetos más queridos por el pueblo, y al que delante de mis paisanos quiero hacerle un homenaje, enseguida vais a saber de quien se trata:

AL GORRINO DE SAN ANTÓN
Noble errante, lugareño de ocasión
que coqueto balanceas tu tocino.
Tus andares glorifican el jamón
mezclando lo real con lo divino.
¡Te adoramos con ahínco gran vecino!
y el tenerte en nuestra casa es galardón.
Eres hermoso y deseado don Cochino,
y guapo, guapo por ser de SAN ANTÓN.

Para ir terminando quiero comunicaros con inmensa alegría y al mismo tiempo con nostalgia que hoy día 13, empezamos con la pólvora: Petardos y cohetes. La traca, la carretilla “escapá”… y después el baile. El baile en el salón de Capelo. ¡Como lo recuerdo!: Un salón rectangular amplio con unas barandillas metálicas para dividirlo en dos, uno más reducido para la nobleza, y el otro tres veces mayor para la plebe. De ahí esto:

EL BAILE
En el baile de Capelo
existen separaciones,
en una bailan los ricos
y en otra bailan los pobres.
O sea que están “separaos”.
En una están los “PARIOS”
y en otra están los “CAGAOS”.

Añoranza también a la verbena en general: Voladoras, columpios, barcas, caseta de tiro y los trileros o mejor dicho: jugadores de ventaja de los que también he aprendido. Casi siempre les cogía el truco. Si tenemos ocasión os lo voy a demostrar.
También tengo grabado aquella plaza de toros formada por carros o mejor dicho “galeras”… y aquella escena de mi primo Damasin, que era muy torero y que en paz descanse… ¡Va por ti!

EN LOS TOROS
¿Quién es ese figurín,
que cita o llama a la vaca?
-¡Es mi primo Damasín,
que está como una carraca!

Mi deseo, paisanos, es que sigáis siendo tan generosos con el forastero. En estos días nunca nadie ha sido extraño, y todos, por muy forasteros que sean han tenido y estoy seguro que siguen teniendo una mesa para comer y un lugar para dormir. Así es Saelices, sin perder nunca su esencia y por esto también os quiero.
Vamos a intentar olvidar la crisis aunque solo sea por unos días y vivir con intensidad nuestra fiesta del Gran Santísimo Cristo del Amparo Hermosón. Lo de Hermosón se lo decía mi madre. Cuando marchamos para Madrid, se llevo una estampa ampliada del santo, que la enmarcó y colocó visiblemente en el salón; raro era el día que no le comentara en un susurro: ¡gracias Cristo del Amparo Hermosón!
Solo me queda comunicaros según doña Esperanza vuestra alcaldesa, que hoy día 13, empiezan las Fiestas.
Al Santísimo Cristo del Amparo Hermosón. Vamos darle un ¡VIVA! Y un gran Aplauso.
Y nada más, un beso para todos, felices fiestas, y no olvidéis que os quiero.